Yesenia Rojas Cervantes, una mujer que cruzó fronteras no solo geográficas, sino también sociales y políticas, para convertirse en la primera diputada migrante del estado de Guanajuato. Su historia no es la de una política más: es la historia de miles de guanajuatenses que desde el extranjero han trabajado incansablemente por un futuro mejor, y que hoy, gracias a ella, tienen una voz real en el Congreso del Estado.
Originaria de Pénjamo, Guanajuato, Yesenia emigró a los Estados Unidos buscando oportunidades, como lo han hecho generaciones enteras de familias mexicanas. Sin embargo, su espíritu de servicio la llevó más allá de la búsqueda personal del bienestar: se convirtió en una incansable defensora de los derechos de los migrantes, especialmente de los guanajuatenses que enfrentan día a día los desafíos de vivir lejos de su tierra. Desde 1999 ha trabajado como voluntaria en instituciones educativas, promoviendo la educación, la integración y el bienestar de la juventud migrante.
Durante más de dos décadas, Yesenia ha participado en campañas políticas y sociales en California, colaborando con figuras de alto perfil como Ashley Aitken, Natalie Rubalcava y el congresista Lou Correa, siempre con una misma meta: dar visibilidad y dignidad a las familias migrantes. Fue parte activa en la defensa de la Proposición 187, en 2004, alzando la voz por los derechos de los migrantes en un contexto de fuerte discriminación. Su liderazgo no tardó en trascender fronteras.
Yesenia ha sido galardonada con múltiples distinciones que dan testimonio de su impacto: el Reconocimiento Mujeres Grandeza otorgado por el Gobierno del Estado de Guanajuato; certificados de mérito por parte de líderes como Avelino Valencia, asambleísta del estado de California, y J. Luis Correa, miembro del congreso de los Estados Unidos; así como honores de la ciudad de Anaheim y la Unión de Poblanos en el Exterior. Además, fue reconocida como Mujer del Año en dos ocasiones consecutivas y distinguida por la revista Tu Camino y el Grupo Versage como una mujer ejemplar.
Pero su mayor logro ha sido romper un techo histórico: llegar al Congreso del Estado de Guanajuato como diputada local, electa por mayoría relativa. Su triunfo representa un mensaje profundo: los migrantes no solo aportan económicamente al estado, sino que también tienen la capacidad y el derecho de decidir su rumbo político. Desde el congreso, Yesenia ha impulsado políticas públicas de protección y apoyo a los migrantes y sus familias, trabajando en alianzas con organizaciones binacionales para obtener recursos, becas, apoyos legales y financiamiento a proyectos que mejoren las condiciones de vida de los guanajuatenses dentro y fuera del país.
Es portavoz de quienes pocas veces son escuchados, y su mensaje es claro: “ningún guanajuatense debe sentirse solo, sin importar en qué parte del mundo se encuentre”. Ha promovido espacios de encuentro y networking entre migrantes, además de fomentar la sensibilización social ante los retos que enfrentan. Su trabajo busca tender puentes, derribar muros y construir una sociedad más justa, humana y solidaria.
